Usuario: Elena, cuidadora de su hermano parapléjico en Madrid.
Desafío: Manejar la silla de ruedas pesada le causó dolor crónico de espalda. Las transferencias manuales a escritorios para trabajar de forma remota eran agotadoras y existían riesgos de seguridad en las rampas de la casa.
Solución Sulenz:
El marco de aluminio de 9,8 kg permitió a Elena levantar la silla de ruedas con una sola mano. Utilizó la empuñadura de control trasera para maniobrar en interiores y la operación remota para colocarlo en su estación de trabajo. Los reposabrazos abatibles permitieron un acceso sin interrupciones al escritorio, mientras que el freno electrónico evitó retrocesos en la rampa de su hogar. El respaldo de malla reforzado redujo las úlceras por presión durante sus jornadas laborales de 8 horas, y las ruedas de panal protegieron los suelos de madera contra arañazos.
> Resultados clave:
> - El tiempo de transferencia se redujo de 15 minutos a 2;
> - Cero úlceras cutáneas en 6 meses de uso;
> - "El control remoto es nuestro copiloto", elogió Elena.