Usuarioa: Margaret, una profesora jubilada de 78 años con movilidad reducida en Londres.
Desafío: Tenía dificultades con sillas de ruedas manuales voluminosas, lo que le impedía realizar sola sus compras semanales y salir a actividades sociales. Guardar la silla en su pequeño apartamento era poco práctico, y los dispositivos dependientes de batería la dejaban con frecuencia sin movilidad en medio de sus trayectos.
Solución Sulenz:
Margaret adoptó la silla de ruedas de aleación de aluminio de 9,8 kg de Sulenz (modelo S500). Su plegado con un solo botón le permitió colapsarla instantáneamente para guardarla en su armario o maletero. La batería de litio de 10AH permitía un uso continuo de hasta 40 km, suficiente para visitar mercados semanales y cafeterías. Navegaba fácilmente por calles concurridas gracias al control inteligente con joystick, mientras que el freno electrónico garantizaba paradas inmediatas en los semáforos peatonales. Los reposabrazos abatibles le permitían comer cómodamente en mesas de bistró, y las ruedas tipo panal minimizaban el ruido sobre adoquines.
> Resultados clave:
> - Recuperó autonomía para realizar recados diarios;
> - Reducción del 70% en la dependencia de los cuidadores;
> - "¡Es más ligero que mi maleta!" señaló.